Ministración y Consejería

«Y (Jesús) habiendo dicho esto, clamó a gran voz: !!Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.» Juan 11:43-44

El llamado para Salvación y Vida que Dios a través de Jesucristo dió a Lázaro fue suficiente para levantarlo de los muertos, su cuerpo fue reconstituido pues ya era muerto hacia tres días. Obtuvo la conciencia de su nueva vida y la fuerza para levantarse, y  con esfuerzos salir de aquel lugar de muerte donde se encontraba encerrado.

Sin embargo, al Lázaro dejarse ver vivo era notoria su dificultad para caminar y ver debido a los vendajes sobre sus piernas, manos y ojos. Por ello el Señor envió a sus discípulos a desatarlo, para quitar de él lo que le estorbaba para disfrutar de su nueva vida, las evidencias y restos de su pasada condición de muerte; es decir, los vendajes.

Así, hay cristianos que han obtenido por gracia la nueva y plena vida en Cristo Jesús, más aun no han logrado disfrutar plenamente de esta, debido a situaciones en su alma que como los vendajes de Lázaro le limitan. Ahora no son vendas físicas, sino hábitos de maldad, héridas en el alma, herencias familiares, vicios y adicciones, soledades, menosprecios, etc. 

Este grupo de servicio, con un llamado especial de parte de Dios, dotados de las herramientas y dones espirituales sometidos a la dirección de la Palabra de Dios buscan llevar a cabo la instrucción dada por Cristo: " Desatádle y dejadle ir". A través de la Ministración al Alma y con la Consejería basada en los principios bíblicos, no en opiniones humanas basadas en las experiencias personales.

 

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